Sigue el lío entre Mbappé y y la senadora paraguaya Celeste Amarilla. Todo sucedió después de la derrota de Paraguay ante Francia en los octavos de final. Amarilla le tildó de "camerunés colonizado, que se hace pasar por francés, resentido, nuevo rico, arrogante y feo, un idiota que ni siquiera aprendió a escribir; en vez de leche materna, chupó cocos y lo más culto que ha oído en su vida fueron chimpancés". Sus palabras fueron respondidas por Mbappé: "Es una incompetente, indigna; racismo descarado".
La política ha vuelto a la carga respondiendo de nuevo al extremo del Real Madrid. "Mis publicaciones fueron producto de un arrebato. Esta sangre mestiza, esta hermosa mezcla de sangre indígena y española que corre por mis venas. Lamenté haberlos insultado con los mismos insultos que yo misma recibo. Me desprecian por ser una mujer morena y latina. Me arrepentí y borré la publicación. Entiendo que les haya dolido, porque es humillante" , dijo.
Luego, la política exige que Mbappé se disculpe con ella: "Ahora exijo que retire su declaración y me pida disculpas. Yo tampoco toleraré su violencia. Usted no me conoce, no tiene ni idea de quién soy y no tiene derecho a llamarme mujer despreciable, indigna del cargo que ocupo. ¡Pura y simple violencia de género! Retire su declaración conmigo, honre su ciudadanía francesa y pida disculpas, o podría emprender acciones legales por violencia de género".
Ahora, ha sido la ONU la que ha entrado en este asunto. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos ofreció el martes su apoyo al capitán de la selección francesa, denunciando los comentarios de la senadora.
"Los comentarios racistas y deshumanizadores proferidos contra el futbolista francés Kylian Mbappé por la senadora paraguaya Celeste Amarilla son despreciables (...) Los incidentes racistas denunciados durante la Copa del Mundo (...) reflejan un fenómeno más amplio que afecta al fútbol y al deporte en general ", declaró el Alto Comisionado Thameen Al-Kheetan en un comunicado.
Por otro lado, Emmanuel Macron, presidente de la República francesa, ofreció su apoyo a Mbapé, mientras el gobierno de Paraguay y la FIFA condenaron los comentarios sobre el capitán de la selección francesa.