El Girona no pudo cerrar con victoria su penúltimo ensayo antes del doble compromiso del fin de semana y empató (2-2) frente al Sabadell en un amistoso disputado a puerta cerrada en la Girona Football Academy by Puma. El conjunto de Quique Álvarez llevó durante varios minutos el peso del partido, aunque el cuadro de Ferran Costa respondió con personalidad y encontró el premio a su insistencia con un gol en el tiempo añadido.
Los blanc-i-vermells comenzaron con iniciativa y lograron adelantarse en el minuto 17. Una acción con algo de fortuna terminó favoreciendo a Vanat, cuyo rechace cayó en los pies de Jastin. El extremo no perdonó y, con un disparo raso que pasó por debajo de las piernas de Fuoli, firmó el 1-0.
Pese al golpe, el Sabadell no perdió la cara al encuentro. Los arlequinados se mostraron valientes, buscaron la portería de Gazzaniga en varias ocasiones y dejaron claro que no habían viajado a Girona para limitarse a defender. Sin embargo, el empate no llegó hasta el inicio de la segunda mitad. Nada más reanudarse el juego, Fornés aprovechó una acción ofensiva para devolver las tablas al marcador (47').
El tanto dio alas al conjunto visitante, aunque fue el Girona quien volvió a golpear. Minsu provocó un penalti tras imponerse dentro del área y Vanat transformó la pena máxima para colocar de nuevo por delante a los de Quique Álvarez (58').
El partido siguió abierto hasta el final. El cuadro visitante continuó generando peligro y el Girona acusó la expulsión de David López, que vio la segunda cartulina amarilla en la segunda parte. Con superioridad numérica, los visitantes intensificaron su presión y encontraron el premio en el tiempo añadido, cuando Escudero remató el definitivo 2-2, haciendo justicia al empuje mostrado durante el encuentro.
Más allá del resultado, el amistoso dejó varias noticias destacadas. Yáser Asprilla volvió a vestir la camiseta del Girona siete meses después de su último partido, disputado el pasado 16 de enero, mientras que el encuentro también supuso el regreso de Pere Pons a Girona, donde continúa siendo una figura muy querida por la afición tras su exitosa etapa como gironí.
Quique Álvarez optó por realizar pocas rotaciones, reservando a buena parte del resto de la plantilla para el amistoso frente al Nàstic, que se disputará apenas 26 horas después. Una planificación que explica la gestión de minutos en un Girona que entra ya en la recta final de su preparación antes del inicio de LaLiga Hypermotion.