Mikel Oyarzabal suma y sigue en el Santiago Bernabéu. Undécimo tanto de la temporada del capitán eibartarra, décimo en Liga, tras convertir la pena máxima en el minuto 22 para empatar el encuentro ante el Real Madrid tras el gol inicial de Gonzalo.
Estaba bien plantada la Real, que logró profundizar por dentro. Soler encontró en el área a Yangel Herrera, que se sumó al ataque con una gran ruptura y fue derribado de manera clara por Dean Huijsen. Un regalito del central merengue que no perdonó Oyarzabal en su especialidad: los 11 metros. Con un disparo fuerte, contundente, por el centro batió a Courtois para 'reiniciar' el encuentro.
Pero no duró demasiado la alegría a la Real porque en el 25' Vinicius iba a poner el 2-1. Y también de penalti, aunque de uno bastante menos claro. Un 'penaltito' de los que no se iban a pitar y se siguen pitando en algunos casos. El brasileño regateó en el área a Aramburu, que pecó de pardillo y metió la pierna. Contacto mínimo y simulación de Vinicius para lograr sacar un penalti de manera inteligente a Francisco José Hernández Maeso. Ninguna duda en el VAR, que ni entró ni esperó lo más mínimo. El brasileño engañó a Remiro y convirtió la pena máxima.
Iba a aprovechar el Madrid para hacer sangre en el 31' con el 3-1 de Valverde mediante un misil desde la frontal. El uruguayo se giró tras una finta corporal que despistó a Jon Martín, que se quedó muy lejos y le concedió mucho espacio.