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La Real tropieza ante el colista en Anoeta pese a remontar un 0-2 en el 90'

Inverosímil e inexplicable empate 3-3 entre Real Sociedad y Oviedo en Anoeta que dejó con mal sabor de boca a ambos tras un final de auténtico infarto. La Real tiró 60 minutos a la basura y quiso ganar en 30, logró remontar un 0-2 en el 90’ con un doblete del hombre del momento, Óskarsson, pero dejó escapar el premio después con el enésimo balón parado mal defendido. Una lacra en toda regla. Los de Matarazzo hicieron méritos de sobra para perder pero necesitaron una sola jugada de ataque para activarse y lanzarse al ataque ante un endeble rival que permite demasiado y por eso es colista, pero que le ha quitado cuatro puntos a la Real. Son dos puntos perdidos para la Real, que desperdicia otra oportunidad de acercarse a Europa. De la épica no se puede hacer un modo de vida. Hay que mejorar.

Cinco cambios, con ‘clásicos’ 

Pellegrino Matarazzo no quiso probar cosas de inicio para el partido ante el Oviedo. Volvió a su equipo más o menos titular, a excepción de un Soler afectado por la gastroenteritis y la paternidad esta semana, sin dar la opción de inicio a Óskarsson. Fueron cinco cambios en total respecto al equipo del Bernabéu. Entraron Caleta-Car y Sergio en la zaga por Zubeldia y Aihen, volvió Brais de la sanción por Soler, Turrientes entró por Yangel y Guedes recuperó el sitio por Wesley. En definitiva, Matarazzo tiró de clásicos manteniendo la apuesta por Marín de extremo y por el doble pivote de Turrientes-Gorrotxategi

Soporífero primer tiempo 

No le salió la jugada al técnico estadounidense porque la Real firmó una primera parte para el olvido. Soporífera, sin ritmo, activación ni intensidad, ante un Oviedo que vio lo que sucedía y trato de pescar en río revuelto. No eligieron bien el partido los homenajeados miembros del equipo de atletismo del club, campeones de España de clubes. Apenas hubo ocasiones, ni siquiera ataques. Y empezó el runrún en un horario al que están de sobra adaptados los carbayones pero que siempre se le atraganta de inicio a la Real. 

Mikel Oyarzabal (d) disputa la posesión del balón con BaillyJuan Herrero / EFE

Oyarzabal, con alguna aparición puntual, y Gorrotxategi, fueron de lo poco salvable. El ‘10’ disparó de lejos en el minuto cuatro, poniendo sobre aviso a Escandell. Acto seguido, Bailly iba a irse al suelo y ceder con la mano el balón al portero en lo que pudo ser de todo, menos la falta de Oyarzabal que pitó un Munuera Montero también con ‘caraja’ inicial, más allá de esa acción. Los ovetenses, acompañados por una numerosa hinchada, se lanzaron al ataque con juego directo. Viñas disparó fuerte y Remiro atrapó en dos tiempos. Le quitaron una acción peligrosa al Oviedo en una falta sacada rápida que cortó el árbitro dándose cuenta del lío en el que se metía. 

Brais y Guedes iban a hacer una buena jugada entre ambos que iba a terminar con un tardío centro raso del gallego que desvió el portero. Hubo casi media hora sin nada que ver ni contar sobre el verde. A la Real le faltaba velocidad con balón, movimientos pero también arte y un punto de agresividad y ganas de atacar, por qué no decirlo. En el tramo final pudo moverse el marcador. Una pérdida de Jon Martín no acabó en gol por un tiro alto de Chaira, que iba a fallar después una peor tras un golpeo largo de Carmo que se tragó Aramburu y que le dejaba sólo ante Remiro. Entre medias, Brais marró la más clara para la Real, también a través del juego directo con Oyarzabal aguantando, girando y cediendo en el momento oportuno. Pero el derechazo del gallego ante Escandell no fue bueno. 

Futbol primera division estadio de Anoeta Real Sociedad Oviedo Gonçalo GuedesLuis M. Unciti / Propias

Todo mal 

Matarazzo no lo vio claro y dio entrada a un Yangel que va ganando terreno poco a poco. Se quedó Turrientes en el vestuario, que no había estado bien. Pero todo se torció en 5 minutos de terror. Munuera Montero primero, y después el VAR, se lavaron las manos con una roja clamorosa de Bailly tras hacer una mala cesión y luego tirarse a taponar a Oyarzabal. En el minuto siguiente, 50’, marcó Viñas de cabeza el 0-1 en un córner, ganando fácil a Gorrotxategi y Brais el salto, en un marcaje incomprensible al ser el mejor rematador del Oviedo. En la siguiente jugada el uruguayo hacía el 0-2 en la línea de gol aprovechando un error descomunal de Remiro en un centro de Hassan. Matarazzo dio entrada a Óskarsson por Marín, pasando a la banda a Brais, y a Odriozola por Aramburu pero el lateral donostiarra se iba a romper al minuto de juego en un lance de mala suerte en la banda. Tenía mala pinta. Plan frustrado, tuvo que entrar Aritz, otra vez de perfil defensivo. El Oviedo se empezó a gustar incluso sobre el césped, con Anoeta enrabietado. 

Locura total sin premio gordo 

Tardó más de una hora en entrar al partido la Real, que jugó media hora esta jornada. Recortó distancias en el marcador en el 64’ por medio del hombre gol del momento y héroe del pueblo, Óskarsson, cabeceando bien, liberado en el área, a gol un gran centro lateral de Sergio Gómez en una jugada rápida de ataque. Un ariete rematando, qué maravilla. Cuarto tanto del curso, que sirvió para prender la llama del asedio realista y la locura para el tramo final. Aritz iba a tener una buena oportunidad pero no acertó a rematar bien un centro lateral. Los txuri urdin empezaron a fluir en ataque, impulsados por la rabia del ridículo previo, la responsabilidad, y la emoción del 1-2. Los espacios comenzaron a aparecer en la pobre defensa visitante, así como las pérdidas de tiempo. Hizo un triple cambio Almada con Cazorla, Dendoncker y Thiago, y tardaron tanto en hacerlo que Matarazzo hizo también el quinto dando entrada a Zakharyan, centrando la posición de Brais de nuevo y pasando a la derecha a Guedes. El ruso tuvo un disparo franco al poco de entrar pero le salió demasiado flojo. 

Futbol primera division estadio de Anoeta Real Sociedad Oviedo gol de Orri OskarssonLuis M. Unciti / Propias
Futbol primera division estadio de Anoeta Real Sociedad Oviedo final del partidoLuis M. Unciti / Propias

Quedaba la traca final. La Real iba a remontar en tres minutos y dejar volar el premio gordo en uno. En el 87’ Caleta-Car empató de cabeza en un córner de Brais. Y en el 90’ iba a montar la Real una contra perfecta con Oyarzabal para Guedes, el luso esperó al momento perfecto para cedérsela a Óskarsson, que fusiló a Escandell para completar su doblete y hacer enloquecer Anoeta. Pero no sirvió para ganar porque en el 92’, en otro centro lateral visitante, Bailly se iba a elevar por encima de Jon Martín y Yangel para marcar el 3-3 y frustrar la remontada realista. Y todavía tuvo el 4-3 la Real con Zakharyan de cabeza en el 98’, en una acción similar al 1-2, y Guedes de exterior dándole al palo en el 99’. Pero no entraron. Casi tan injusto el revés por el tramo final realista como merecido por los otros 60 pésimos minutos.

Etiquetas: LaLiga Real Sociedad
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