Publicado: 1 día atrás

Jarro de agua fría en Gran Canaria: Un Castellón con diez castiga a UD Las Palmas

UD Las Palmas empató este sábado 1-1 frente al CD Castellón de Pablo Hernández en un encuentro que dejó ver con bastante claridad la idea de juego que el entrenador del equipo canario, Luis García, quiere consolidar en LaLiga Hypermotion: control territorial, paciencia en la circulación y una estructura pensada para reducir riesgos antes que para desatar intercambios constantes.

El empate en tiempo añadido dejó una sensación agridulce en el Estadio de Gran Canaria, pero confirmó la línea de trabajo de Luis García: un equipo que prioriza la organización, el control del ritmo y la seguridad estructural incluso ante un rival de perfil agresivo

Frente al líder, Las Palmas compitió desde la coherencia táctica, sosteniendo su idea hasta el último minuto, aunque el resultado final impidiera convertir esa propuesta en una victoria.

Las Palmas ejecutó un plan de una sobriedad higiénica, pero el gol de Brignani fue una bofetada de realidad 

Desde el inicio el equipo amarillo intentó gobernar el partido a través del balón. El equipo se ordenó en campo contrario con los centrales abiertos y un mediocentro que bajaba a recibir para facilitar la primera salida. 

La prioridad fue evitar pérdidas en zonas interiores ante la presión adelantada del Castellón. Cuando el conjunto visitante apretaba arriba, la respuesta local fue insistir en apoyos cortos y cambios de orientación, buscando atraer para luego progresar por fuera. 

La pizarra de García se desplegó con la frialdad de un manual de instrucciones: eficiente y previsible

El gol de Jesé, de penalti en el minuto 24 tras una acción en la que Viti Rozada forzó la falta de Agustín Sienra, reforzó ese plan. Con ventaja, Las Palmas no aceleró el ritmo de forma innecesaria. Mantuvo la posesión, trató de enfriar los intentos de presión rival y procuró que el partido se jugara en un contexto de control más que de ida y vuelta. 

En ese tramo, el equipo mostró disciplina posicional y una vigilancia constante sobre las recepciones de Ousmane Camara y Cala, principales focos ofensivos del líder. En la segunda mitad el guion se tensó. 

El Castellón adelantó líneas y obligó a los amarillos a defender más cerca de su área en varios momentos. Luis García respondió con cambios que buscaban refrescar el frente ofensivo sin alterar la estructura: la entrada de Iker Bravo y Jonathan Viera añadió capacidad para retener el balón en campo rival, mientras que el equipo siguió intentando salir con criterio desde atrás. 

Incluso en fases de mayor presión visitante, la consigna fue evitar el despeje sistemático y apostar por una salida elaborada siempre que fuera posible. Las Palmas también mostró una versión más solidaria sin balón. 

La línea defensiva se mantuvo compacta y el bloque medio cerró pasillos interiores, obligando al Castellón a finalizar desde fuera o a cargar el área con centros laterales. El trabajo colectivo permitió sostener la ventaja durante buena parte del tramo final, pese a la acumulación de faltas y al desgaste físico propio de un encuentro exigente. 

El tiempo añadido, prolongado hasta más allá del minuto 90, 13 minutos, terminó penalizando ese esfuerzo. Tras varios cambios y una expulsión por doble amarilla de Sienra que dejó al Castellón con diez, el conjunto visitante encontró el empate en el 90’+4 por medio de Fabrizio Brignani, aprovechando una acción dentro del área en un contexto de presión y balón dividido. 

Etiquetas: LaLiga 2 Las Palmas
Ï