El Girona ya tiene prácticamente resuelta una de las cuestiones más importantes del verano con la elección de Quique Álvarez como relevo de Míchel. A falta de que el nombramiento se haga oficial, el foco de trabajo se desplaza ahora hacia la confección de la plantilla que intentará devolver al club a Primera División. Y las próximas jornadas serán decisivas.
La primera gran carpeta que deberá afrontar la entidad es la de las renovaciones. El club dispone de apenas ocho días para tomar una decisión sobre dos de los futbolistas más experimentados del vestuario: Cristhian Stuani y David López. Ambos terminan contrato y su continuidad sigue abierta, aunque por motivos distintos.
El caso del uruguayo es especialmente sensible. A sus casi 40 años, Stuani continúa siendo una figura capital dentro y fuera del terreno de juego. Su impacto en el vestuario, su liderazgo y su capacidad para aparecer en los momentos más delicados quedaron demostrados una vez más durante el tramo final de la temporada. El club deberá decidir ahora si prolonga una relación que ya forma parte de la historia de la entidad.
También está pendiente el futuro de David López. El central llegó para aportar experiencia y liderazgo, dos cualidades que siguen siendo muy valoradas en un contexto tan exigente como el de la Segunda División. Su situación será analizada conjuntamente por la dirección deportiva y el nuevo cuerpo técnico, aunque una renovación se daría solamente con una importante rebaja de sueldo.
Lo que sí parece definido son varias despedidas importantes. Juan Carlos, Blind, Witsel y Rubén Blanco no continuarán en la disciplina ‘gironina’. Cuatro salidas que obligarán a remodelar diferentes zonas de la plantilla y que marcan el inicio de una nueva etapa tras el descenso.
Pero las decisiones no se limitarán a las renovaciones. Quique Álvarez deberá evaluar qué jugadores de la actual plantilla encajan en su idea de juego y cuáles formarán parte del proyecto. El Girona mantiene la intención de conservar un núcleo importante de futbolistas, aunque el mercado y las posibles ventas pueden alterar cualquier planificación.
Paralelamente, también se pondrá especial atención en la cantera. El técnico conoce perfectamente el filial tras dirigirlo durante las últimas temporadas y será uno de los grandes responsables de decidir qué jóvenes realizarán la pretemporada con el primer equipo. Nombres que han destacado en el Girona B podrían tener la oportunidad de convencer al nuevo entrenador durante las primeras semanas de trabajo.