La primera derrota del Bilbao Athletic en la presente temporada llegó en el momento más inesperado. En Lezama, frente a un Extremadura que llegaba en descenso y sin ver puerta en las tres anteriores jornadas y después de adelantarse en la primera llegada de peligro. No le duró demasiado, todo sea dicho. El filial no aprovechó la inercia e hincó la rodilla fruto de sus propios pecados defensivos. Tampoco se mostró con el colmillo reciente en fase ofensiva.
Se le puso de cara muy pronto al Bilbao Athletic, que encontró el gol a las primeras de cambio. Sola cazó un rechace en la frontal y lo mandó a guardar con un disparo ajustado. Se suponía que era más gasolina para un equipo lanzado. Los cachorros se mostraron muy verticales en los compases iniciales, cada vez que robaban se lanzaban al área. El Extremadura sufría, sin embargo todo cambió y en apenas seis minutos le dio la vuelta al marcador sacando provecho de la candidez bilbaína.
Kike Márquez niveló en el 17’ con un lanzamiento desde fuera del área. Ningún rojiblanco le salió al paso y el veterano de 37 años lo agradeció. No lo digirió bien el Bilbao Athletic, que recibió otro impacto en el 23’ en una acción sin aparente peligro. Un pase filtrado rompió las líneas locales, Escudero se marchó en profundidad y asistió para que Diego anotara a placer. Los de Bittor Llopis no pudieron agarrarse ni al enrachado Vizcay. El punta la tuvo en un remate de primeras que se perdió por poco tras un centro de un Pérez Llorens que dio claridad con el esférico desde el lateral derecho.
El Extremadura pudo hacer el tercero nada más iniciarse el segundo acto en una acción de estrategia. El testarazo de Escudero a la corta se marchó rozando el palo cuando los seguidores visitantes ya celebraban el tanto. El Bilbao Athletic seguía llevando la manija, sin embargo se le fueron apagando las ideas. Oyono estuvo muy impreciso toda la mañana, Selton merodeaba el área sin concretar, Conde se fue saliendo del partido… Mientras tanto los de David Rocha no perdían el orden.
Con los cambios pareció reaccionar tímidamente el filial, que pasó a jugar con una doble punta con la entrada de Peciña. Robador salvó el empate en un lanzamiento potente de Vizcay al palo corto. Y con el Bilbao Athletic volcado llegó la puntilla visitante en una contra que convirtió Escudero y en el que la defensa zurigorri no tiró bien el fuera de juego. Acto seguido, el Extremadura se quedó con diez por la doble amarilla a Diego. El Bilbao Athletic lo siguió intentando con opciones para Huestamendia, Ellakuria o Peciña, pero no encontró el camino para darle emoción.