El nuevo Bilbao Athletic de Bittor Llopis ha comenzado la temporada como un tiro en Primera RFEF. Invicto, con 11 puntos en el casillero y en zona de playoff. No sumaba tanto en las cinco primeras jornadas de la competición desde la 2018-19. El filial pone a prueba hoy su espectacular arranque frente a un Extremadura que ocupa puestos de descenso y que encadena tres compromisos sin ver puerta (Lezama, 12 horas).
Hay que remontarse ocho años atrás, con otra configuración de categorías en el fútbol nacional, para encontrar un mejor inicio de los cachorros. Entonces el Bilbao Athletic de Gaizka Garitano, que en diciembre daría el salto al primer equipo por la destitución de Berizzo, firmó un 13 de 15 en Segunda B. Se impuso a Tudelano (2-0), Amorebieta (3-1), Leioa (1-4) y Gernika (3-0) y sumó en la visita a la Gimnástica de Torrelavega (0-0).
Un empate en tierras cántabras del que no guarda buen recuerdo Sancet. Allí y debido a las pésimas condiciones del terreno de juego de Santa Ana, en Tanos, sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior y del menisco interno de la rodilla izquierda. Aquella plantilla del Bilbao Athletic era potente, con actuales leones como Vivian o Areso. También figuraban, entre otros, Iñigo Vicente, Villalibre, Vencedor, Nolaskoain y Gaizka Larrazabal.
Ni siquiera en su paso por Segunda RFEF, en la 2023-24, hizo un mayor acopio de puntos el Bilbao Athletic. Se quedó en 10. Los mismos que con Joseba Etxeberria en la 2019-20 y en la 2020-21 en Segunda B. Los de Bittor Llopis tratarán de mejorar la marca apoyándose en la pegada de un Txus Vizcay que ha anotado cuatro goles en las tres últimas jornadas.