No pudo ser. El Celta necesitaba una gesta para remontar el 3-0 que encajó hace una semana ante el Friburgo en el Europa-Park Stadion y no la pudo conseguir, sino que volvió a perder contra el equipo alemán, esta vez por 1-3. Swedberg logró justo antes del pitido final el único tanto del conjunto dirigido por Claudio Giráldez.
Encaró la vuelta el Celta con intensidad, con otra actitud respecto a la del primer asalto en Alemania, pero, aunque dominó en la primera parte, no pudo crear ocasiones claras. Y sin goles no se puede remontar una eliminatoria.
Los jugadores de Claudio Giráldez se estrellaban con el buen trabajo del Friburgo en defensa, muy firme a la hora de frenar todos los intentos del Celta de llegar con peligro ante la portería defendida por Atubolu. El árbitro del encuentro era el inglés Anthony Taylor, que dirigirá el domingo el Manchester City-Chelsea.
No sólo eso. Superada la primera media hora, el Friburgo se mostró letal y llegó al descanso con un 0-2 en el marcador. Primero marcó Matanovic un gran gol de volea. Después Suzuki, que repitió y completó su doblete en el 51'.
El Celta perdía ya por 0-3, una durísima situación que hacía imposible la remontada. Pero al menos empezó a llegar más ante la portería de Atubolu. Fer López y Ferran Jutglà tuvieron ocasiones de marcar y finalmente, en el 90', lo consiguió Williot Swedberg, aguantando bien la entrada de Philipp Treu.
El Celta no pudo lograr su gesta pero su afición se volcó al final en aplaudir a Iago Aspas y los demás jugadores. Aspas no pudo contener las lágrimas. No es el final que quería el Celta este adiós ante los alemanes, pero todos valoraron el mérito de lo conseguido y quieren centrarse en la Liga (en la que son sextos) para volver a Europa.