Miles de aficionados del Celta han brindado este jueves un espectacular recibimiento a su equipo en los aledaños de Balaídos, donde han alentado con cánticos y bengalas al equipo dirigido por Claudio Giráldez antes de su decisivo encuentro contra el Friburgo alemán, al que tiene que levantar una desventaja de tres goles para alcanzar las semifinales de la Europa League.
Desde dos horas antes del inicio del partido, y bajo un amplio dispositivo policial, la afición se agolpó en el exterior del estadio para esperar al autobús del equipo, que tuvo que reducir su marcha al entrar por la calle Pablo Iglesias, donde ya esperaban muchos aficionados.
“Sí se puede, sí se puede, sí se puede”, gritaron los seguidores del equipo gallego cuando los jugadores empezaron a bajar del autobús. El primero en hacerlo fue el técnico Claudio Giráldez, que alentó a los aficionados levantando los brazos.